2 de octubre de 2026 · 5 min de lectura
Piso flotante en La Plata: cómo se coloca bien
Piso flotante en La Plata: cómo se prepara el contrapiso, qué hacer con la humedad, dónde no conviene y cómo calcular los metros.
El piso flotante es de lo que más se coloca en La Plata, y por buenas razones: se pone sobre el piso que ya tenés, no hay escombro, no hay obra húmeda y en pocos días el ambiente está en uso. Pero es también el piso que más veces vemos mal terminado, y casi siempre por lo mismo: se saltearon la preparación.
Esto es lo que hay que mirar antes de comprar un solo metro.
La humedad es el primer tema, no el último
Buena parte de La Plata tiene napa alta, y muchas casas de planta baja son antiguas, sin aislación hidrófuga bajo el contrapiso. Eso significa que puede haber humedad subiendo desde el suelo aunque el piso se vea y se sienta seco.
Importa porque el piso flotante tiene un núcleo de HDF, que es madera compactada. Si le llega humedad por debajo, se hincha. Cuando se hincha no se arregla: se cambia.
Hay una prueba simple que se puede hacer antes de decidir nada. Se pega un plástico de un metro por un metro al piso, sellado con cinta en los cuatro bordes, y se deja 48 horas. Si al levantarlo hay gotas o el piso quedó más oscuro abajo, hay humedad activa.
Si la hay, se resuelve primero. Una barrera de vapor de polietileno de 200 micrones alcanza para humedad leve; si es fuerte, hay que atacar el origen y ahí el flotante puede directamente no ser la opción.
El contrapiso define el resultado
El flotante no se pega: apoya sobre una manta y las tablas se enganchan entre sí. Por eso copia todo lo que tiene abajo.
Si el piso existente tiene una loma o una depresión, el piso nuevo va a sonar hueco al pisarlo, se va a sentir blando en esa zona y con el tiempo las uniones de las tablas se abren o se rompen.
La referencia práctica: apoyando una regla de dos metros, la diferencia no debería pasar los tres milímetros. Si pasa, se corrige con un nivelador autonivelante antes de colocar.
La buena noticia es que no hace falta romper nada. Sobre baldosas, cerámica o granito firme y parejo se coloca sin problema. Eso ahorra plata, suciedad y días de obra. Lo que sí hay que revisar es que no haya baldosas flojas o sonando: esas se levantan y se rellenan.
Dónde no conviene ponerlo
- Baños y lavaderos. Humedad constante y agua en el piso. Ahí va vinílico o cerámico.
- Cocinas. Se puede, pero conviene saber que un derrame que queda horas puede hincharlo en las juntas.
- Garajes, galerías y cualquier lugar semiabierto. No está pensado para eso.
- Ambientes que ya se inundaron alguna vez. Primero se resuelve el desagüe.
Si tu caso es planta baja con humedad y querés algo que no se arruine, conviene mirar vinílico. Lo comparamos en detalle en la nota sobre flotante, vinílico o porcelanato.
El error más común: no dejar la dilatación
El piso flotante se mueve. Se expande con el calor y la humedad del verano, y se contrae en invierno.
Por eso tiene que quedar un espacio libre de entre 8 y 10 milímetros contra todas las paredes, que después tapa el zócalo. También contra los marcos de puerta, las columnas y los caños que suban del piso.
Cuando no se deja, pasa siempre lo mismo: llega diciembre, el piso no tiene a dónde crecer y se arquea en el medio del ambiente. Se levanta una zona entera y queda sonando. La única solución es desarmar, recortar el perímetro y volver a armarlo.
En superficies largas o cuando el piso pasa de un ambiente a otro por una puerta, además hacen falta juntas de separación con tapajuntas.
Qué mirar al comprar
El dato que más importa es la resistencia al desgaste, que viene como AC. AC3 alcanza para dormitorios y livings de una casa de familia. AC4 conviene si hay chicos, perros o es un ambiente de mucho paso. AC5 es para uso comercial.
El espesor va de 7 a 12 milímetros. Más espesor se siente más firme al pisar y suena menos.
Cómo calcular los metros
- Metros cuadrados del ambiente, medidos con cinta.
- Diez por ciento más de desperdicio para los cortes. Si va en diagonal o el ambiente es irregular, quince.
- Zócalos por metro lineal del perímetro, menos el ancho de las puertas.
- Un tapajuntas por cada puerta y por cada cambio de piso.
También hay que prever la manta y, si hiciera falta, la barrera de vapor.
Antes de que lleguen a colocar
Las cajas tienen que estar 48 horas dentro del ambiente donde se van a colocar, cerradas y apoyadas en plano. Es para que la madera se acostumbre a la temperatura y la humedad del lugar. Saltearse esto es otra de las causas típicas de juntas abiertas al mes.
El ambiente tiene que estar vacío y los zócalos viejos retirados. Y si hay puertas que rozan, se recortan abajo.
Mantenimiento
Nunca se baldea. Se pasa un trapo apenas húmedo y bien escurrido. Fieltros bajo las patas de las sillas y los muebles pesados, y un felpudo en la entrada: la tierra y la arena son lo que más raya la capa de terminación.
Bien colocado y bien cuidado, un flotante AC4 aguanta años sin que lo mires.
Si estás con la decisión
Lo que define todo es el estado del piso que ya tenés y si hay humedad o no. Eso se ve en el lugar, no por teléfono ni con una foto. Escribinos y coordinamos una visita para medir y revisar cómo está.